Los pagos instantáneos, también conocidos como transferencias bancarias en tiempo real, permiten procesar pagos las 24 horas del día y en tiempo real. Los fondos están disponibles en la cuenta del destinatario en cuestión de segundos. Esto establece nuevos estándares de velocidad y eleva las expectativas de los clientes respecto a los pagos. Para los bancos y proveedores de pagos, esto supone desafíos tanto técnicos como regulatorios, pero también es una oportunidad para ofrecer servicios innovadores.
Pagos instantáneos: definición
En la UE, los pagos instantáneos se definen como pagos en tiempo real en los que los fondos deben estar disponibles en la cuenta del destinatario en un máximo de diez segundos, las 24 horas del día, los 7 días de la semana. El marco legal es el sistema de Transferencias de Crédito Instantáneas SEPA (SCT Inst), que pasa a ser obligatorio según el Reglamento sobre pagos inmediatos (IPR). Este reglamento exige que los proveedores de servicios de pago ofrezcan pagos instantáneos como estándar. El objetivo es armonizar los pagos europeos, fortalecer la competitividad y proporcionar liquidez inmediata a los clientes.
¿Desde cuando son obligatorios los pagos instantáneos?
El Reglamento sobre pagos inmediatos (IPR) se implementará en dos fases. Desde el 9 de enero de 2025 todos los proveedores de servicios de pago deben poder recibir pagos instantáneos. A partir del 9 de octubre de 2025, también deberán ofrecer activamente el envío de pagos instantáneos.
¿Cómo funcionan los pagos instantáneos?
Con los pagos instantáneos, las transacciones se procesan en tiempo real las 24 horas del día. Una vez iniciado el pago, el sistema comprueba en cuestión de segundos si el remitente dispone de fondos suficientes y envía la instrucción de pago al banco del destinatario a través de un sistema de aprobación especial, como SEPA Instant Clearing. Tras la confirmación, el importe se abona de inmediato. Todo el proceso no suele tardar más de diez segundos.
¿Cuáles son las ventajas para los bancos?
Los bancos se benefician de los pagos instantáneos, ya que fortalecen su competitividad y les permiten ofrecerles a sus clientes una experiencia de pago moderna y rápida. Los pagos instantáneos también abren nuevos modelos de negocio, como las solicitudes de pago o los pagos integrados. Además, ayudan a fidelizar a los clientes, ya que los servicios en tiempo real se han convertido en una expectativa estándar.
¿Cómo se benefician los clientes finales?
Los clientes finales se benefician de los pagos instantáneos, ya que pueden enviar y recibir dinero en tiempo real en cualquier momento, incluidos fines de semana y festivos. Esto aumenta su flexibilidad financiera, porque les permite, p. ej., pagar facturas poco antes de su fecha de vencimiento o liquidar deudas privadas de inmediato. La seguridad también se ve reforzada, ya que el destinatario puede ver al instante que el dinero ha llegado.




