En los últimos años, la digitalización ha transformado significativamente la vida cotidiana de muchas personas y la forma en que se procesan los pagos. Sin embargo, con la creciente prevalencia del comercio electrónico y los servicios de banca móvil, también han aumentado los riesgos de fraude y abuso online. En 2018, la Unión Europea respondió con la Directiva de Servicios de Pago (PSD2), que estableció unos estándares uniformes para la seguridad de las transacciones electrónicas.
Autenticación reforzada de clientes (SCA): definición
La autenticación reforzada de clientes (Strong Customer Authentication, SCA) es un requisito de seguridad europeo que se introdujo en el marco de la PSD2 para reducir el fraude y aumentar la seguridad de los pagos electrónicos. Obliga a los proveedores de pagos a verificar la identidad de los clientes en las transacciones electrónicas utilizando al menos dos factores independientes. El objetivo es mejorar la seguridad, tanto para los bancos como para los usuarios finales, y, al mismo tiempo, cumplir con los requisitos regulatorios.
Cómo funciona la SCA
Un proceso de SCA típico comienza al iniciar un pago o iniciar sesión en una cuenta bancaria online. El banco o proveedor de servicios de pago solicita al usuario que confirme su identidad con al menos dos factores independientes: algo que conoce (p. ej., contraseña o PIN), algo que posee (p. ej., smartphone, tarjeta bancaria o generador de TAN) y/o algo inherente (p. ej., huella dactilar o reconocimiento facial).
Tras introducir una contraseña, p. ej., el usuario puede recibir un TAN a través de un dispositivo previamente registrado o proporcionar una verificación biométrica. La transacción se ejecuta o el acceso se concede solo si ambos factores se verifican correctamente. Los pagos online modernos suelen utilizar sistemas como 3D Secure, donde la confirmación se realiza directamente durante el proceso de pago.
Ventajas de la SCA para bancos e instituciones financieras
La SCA ofrece a los bancos e instituciones financieras mayor seguridad y protección contra el fraude en los pagos electrónicos. Al exigir la verificación mediante al menos dos factores independientes, se reduce significativamente el riesgo de robo de identidad y de que se efectúen transacciones no autorizadas. Esto aumenta la confianza de los clientes en las medidas de seguridad de las instituciones financieras y, por consiguiente, mejora su satisfacción y fidelización.
Además, la SCA ayuda a los bancos a cumplir con requisitos regulatorios, como la PSD2, y les brinda una protección legal esencial. Al mismo tiempo, la implementación de la SCA presenta desafíos, ya que requiere equilibrar la seguridad con la facilidad de uso para garantizar la aceptación de los clientes y minimizar las tasas de abandono durante las transacciones online.
Ventajas de la SCA para los consumidores
Los consumidores se benefician de la SCA gracias a una mayor seguridad en los pagos online, que reduce considerablemente el riesgo de fraude y robo de identidad. Esto genera confianza en los servicios financieros digitales y permite llevar a cabo transacciones seguras con una experiencia de usuario positiva. Además, la SCA logra procesos de pago más transparentes y fiables, algo crucial en la vida digital diaria.



